El papa León XIV volvió a manifestar este domingo su preocupación por la situación en Oriente Medio y en otras regiones del mundo afectadas por la guerra. Tras la oración del Ángelus, el pontífice expresó su consternación por el sufrimiento que atraviesan tantas personas inocentes en medio de los conflictos armados.
En su mensaje, advirtió que no es posible permanecer indiferente frente al dolor de las víctimas y sostuvo que la muerte y la violencia desatadas por las guerras representan un escándalo para toda la humanidad. Además, remarcó que el padecimiento de quienes sufren estos enfrentamientos alcanza a toda la familia humana.
En ese marco, renovó su llamado a mantener la oración para que cesen las hostilidades y reclamó que puedan abrirse caminos de paz sostenidos en el diálogo sincero y en el respeto por la dignidad de cada persona.
El Papa, de 70 años, se ha mostrado cauto desde el inicio de los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán. Hasta ahora, en sus distintas intervenciones públicas, evitó mencionar de forma directa a alguna de las partes, aunque insistió en la necesidad de frenar la violencia y avanzar hacia una salida pacífica.