Mariana, explico que se contagió en su casa porque uno de sus familiares dio positivo, que debieron aislarlo en una habitación porque desde salud no quisieron sacarlo de la casa.
Cuenta los escraches e insultos que vive de sus propios vecinos: les sacan fotos y las difunden por distintos lugares, con sus apellidos. Asegura que esto es muy triste y que están golpeados por la situación, además de tener que padecer los trastornos físicos de la enfermedad.
Por supuesto, también destaca la ayuda que tiene de amigos que los asisten en cosas tan básicas pero importantes como hacer las compras.