El punto de partida fue el espíritu aventurero de Azul, la joven de 22 años que sufre de paraplejia y que en octubre de 2022 llegó junto a familiares y amigos hasta la naciente del arroyo Napostá, en la comarca serrana.
Su intención de encarar ésa y otras aventuras al aire libre llevaron a su padre, Miguel Esnaola, a diseñar una silla de ruedas mejor adaptada a circular por terrenos accidentados como los que se encuentran en medio de la naturaleza.
Con gran esfuerzo, Miguel construyó un primer prototipo que Azul pudo utilizar para acceder con facilidad a lugares en los que una silla de ruedas común no habría podido.
Ahora la intención es mejorar ese prototipo con la ayuda de alumnos y profesores de la Escuela Técnica Nº1 de Bahía Blanca, que están dispuestos a rediseñar y construir una nueva silla que se adapte a distintas necesidades y que sea fácilmente transportable.
“Va a estar buenísimo porque le van a buscar la vuelta para que sea más liviana, más ergonómica”, le explicó Miguel a Telefe Noticias.
“No sólo se trata de ayudar a la gente, sino que los chicos van a aplicar los conocimientos que tienen de Taller”, agregó Ramiro Suárez, profesor de la Tecnicatura en Electromecánica, a la que pertenecen los chicos voluntarios.
El plan del grupo de trabajo es diseñar más de un modelo de silla para que se adapten a las necesidades de personas con distintas limitaciones físicas.
“Además de poder hacer un proyecto y aprender con los compañeros, tiene una finalidad más grande porque es para ayudar a que diferentes personas puedan cumplir sus sueños”, aseguró Thiago Vicente, uno de los estudiantes.
Profesores y alumnos, que trabajarán fuera del horario de clases, tienen la voluntad y el conocimiento para llevarlas adelante, pero necesitarán recursos.
“Necesitamos materiales, bastante. Tenemos herramientas en el taller, pero vamos a necesitar la ayuda de la comunidad”, señaló Suárez.
La idea del padre de Azul, se fue desarrollando de a poco y que hoy esté en marcha un proyecto para concretarla es un logro que la familia vive con entusiasmo y emoción.
“Nos sentimos más que orgullosos de haber podido encontrar a estos chicos, a estos profesores, que van a poner tiempo y ganas para poder llevar adelante algo que se venía gestando de a poquito”, indicó Daniel de Paoli, uno de los colaboradores.
