Un intento de robo ocurrió en un autolavado de la ciudad cuando dos jóvenes fueron increpadas por cuatro delincuentes que circulaban en dos motos. Sin embargo, lejos de quedarse paralizadas por el miedo, las chicas reaccionaron de inmediato y usaron las hidrolavadoras con las que limpiaban su vehículo para defenderse.
Lo curioso del hecho es que, al recibir los potentes chorros de agua, los delincuentes se asustaron y emprendieron la fuga sin lograr su cometido.
El dueño del lavadero, Francisco Álvarez, aseguró que: “Con la hidrolavadora las chicas asustaron a los ladrones y se defendieron del hecho. Es la primera vez que sucede este tipo de asalto”.
Afortunadamente, el hecho no pasó a mayores, y las jóvenes salieron ilesas gracias a su rápida reacción y a la inesperada efectividad de las hidrolavadoras como método de defensa.
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