El sueño no solo es un momento de descanso, sino que durante este proceso ocurren una serie de funciones fisiológicas esenciales para el buen funcionamiento del cuerpo y la mente. A continuación, te contamos algunos de los procesos más importantes:
Limpieza cerebral: Durante el sueño profundo, el cerebro realiza un proceso de depuración, eliminando "basuras" y toxinas que se acumulan a lo largo del día.
Fijación de memorias y aprendizaje: Mientras dormimos, el cerebro consolida y fija las memorias procedimentales, lo que facilita el aprendizaje y la adquisición de nuevas habilidades.
Regulación hormonal y metabólica: El sueño tiene un papel fundamental en la regulación de los sistemas hormonales y metabólicos, lo que impacta directamente en nuestro bienestar físico y emocional.
Crecimiento y reparación de tejidos: Durante el descanso nocturno, el cuerpo realiza procesos de reparación celular y crecimiento, esenciales para mantenernos saludables.
Fortalecimiento del sistema inmune: El sistema inmune se activa durante el sueño, contribuyendo a la eliminación de células cancerígenas y protegiéndonos de enfermedades.
Sin embargo, la ciencia nos alerta sobre los riesgos de no dormir lo suficiente. Dormir mal o dormir menos de las horas recomendadas tiene consecuencias devastadoras para la salud. Según diversos estudios, la mortalidad aumenta significativamente en aquellas personas que duermen menos de 7 horas, con un 30% de probabilidad de muerte adicional.
Además, la falta de sueño está asociada con más de 200 enfermedades, entre ellas el Alzheimer, demencia, enfermedades cardiovasculares y psiquiátricas. Incluso hay más de 10 tipos de cáncer vinculados con la privación de sueño.
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